Fecha: 7 febrero, 2026

Los rojiblancos volvieron a demostrar su fortaleza colectiva en un encuentro cargado de intensidad en el que pesó demasiado el mal estado del terreno de juego

En un duelo muy táctico, el Atlético Tordesillas volvió a demostrar este sábado su fortaleza colectiva en el campo de La Balastera, donde protagonizó un serio duelo sin goles ante el Palencia Cristo Atlético, que terminó 0-0. Este resultado, aunque carente de goles, estuvo cargado de intensidad, pese a que el mal estado del terreno de juego perjudicó en demasía el desarrollo del partido.

Desde el pitido inicial, el Torde propuso una estructura defensiva compacta que le permitió neutralizar los ataques locales. Con líneas bien juntas y una presión eficaz en el mediocampo, el equipo de Izquierdo supo congelar el ritmo del juego rival, dificultando que el Palencia Cristo Atlético encontrara espacios claros en zona de gol. Las ocasiones en el primer tiempo fueron escasas, y las que hubo estuvieron muy repartidas, con un Tordesillas atento a cualquier transición rápida.

A medida que se acercaba el descanso, los tordesillanos empezaron a progresar más hacia campo contrario, aunque sin llegar a materializar un desequilibrio claro. La sensación general entre la afición visitante era que el planteamiento defensivo había sido correcto y que el equipo podía dar un paso más tras el intermedio.

En la segunda parte, el partido subió varios grados en intensidad. El bloque visitante combinó presión alta con posesiones más largas para intentar desbordar la defensa local. Hubo momentos en los que Tordesillas consiguió recuperar rápido el balón y montar contragolpes prometedores, obligando al portero rival a emplearse a fondo.

A su vez, el Palencia Cristo Atlético también contó con sus oportunidades: llegadas por bandas, centros peligrosos y remates a media distancia que pusieron a prueba a la zaga tordesillana. La defensa del Torde, sin embargo, estuvo ordenada, con una comunicación constante entre sus centrales y un aporte clave de los mediocampistas para cerrar los espacios. Aunque las áreas no se movieron, el dominio táctico visitante y su disciplina competitiva fue de las notas más destacadas del encuentro. El empate se asumió con satisfacción por parte del equipo tordesillano, que sumó un punto valioso lejos de casa en pleno tramo decisivo de la temporada.

Este empate sitúa al Atlético Tordesillas como uno de los equipos más regulares y sólidos de la categoría, manteniéndose en la lucha por el liderato del Grupo VIII. La solidez defensiva y la organización del juego también hablan de una plantilla con mentalidad competitiva, consciente de que cada punto cuenta en una tabla ajustada.

Después de este reparto de puntos, el Atlético Tordesillas ya tiene en el horizonte su próximo compromiso liguero, y será el próximo miércoles 11 de febrero cuando se enfrente al CD Colegios Diocesanos -un encuentro aplazado desde el pasado 24 de enero por las condiciones climatológicas adversas-. La escuadra tordesillana saldrá con todas sus armas para intentar sumar de tres y seguir en la pelea por el liderato, manteniendo el ritmo competitivo en esta segunda vuelta de la competición.

Fotografía: Henar García.