Fecha: 27 marzo, 2026
La formación ha solicitado al pleno de la Diputación de Valladolid la creación de un grupo técnico de inspección que evalúe “la habitabilidad y agilice el derribo de inmuebles en ruinas”
La Diputación de Valladolid celebró este jueves la sesión ordinaria del pleno del mes de marzo, donde el Partido Socialista del organismo provincial planteó una moción con la que solicita la toma de medidas de vigilancia para mejorar el estado de conservación de las viviendas en ruinas en los diferentes municipios.
En palabras de su portavoz, Francisco Ferreira, la demanda de vivienda y residencia en los municipios de la provincia está aumentado de manera considerable; un crecimiento que hace, según el PSOE, que “en multitud de ocasiones se alquilen casas que no cumplen con el código técnico de la construcción, que están en muy mal estado o que carecen de las condiciones idóneas de habitabilidad”, y añadió que “esta situación afecta principalmente a personas en situación de vulnerabilidad que no pueden acceder a mejores residencias por su elevado coste”.
Para los socialistas, este hecho es “un grave problema para muchos alcaldes y alcaldesas de la provincia que se encuentran con viviendas alquiladas que no cumplen con las condiciones de habitabilidad mínima, lo que supone un riesgo para los que las habitan y un aumento de casas abandonadas en ruinas que son también un peligro para los vecinos y viandantes”, haciendo alusión al trágico incidente de Siete Iglesias de Trabancos en las pasadas semanas.
En esta línea, Ferreira reivindicó que “se necesita más inversión en el Plan de Ruinas y así lo venimos reclamando desde el Grupo Provincial Socialista en múltiples iniciativas llevadas al pleno, y así lo incluimos en las enmiendas a los presupuestos”. Advirtió además que en “la propia página web de la Diputación, a fecha 2 de enero de 2026, existían 139 solicitudes de expedientes de ruina pendientes, cifra está que, aumenta año tras año”.
Por ello, solicitaron que, además de incrementar la partida presupuestaria del plan de ruinas, “se cree un grupo técnico de inspección, compuesto por servicios sociales y técnicos en construcción, para evaluar la habitabilidad y dignidad de estas viviendas ocupadas en alquiler, para poder llevar a cabo el derribo y desescombro de aquellos inmuebles declarados en ruina inminente y así acabar con el peligro que estos suponen”.








