Fecha: 13 abril, 2026

Ruina física y económica del Ayuntamiento, pucherazos, motines y hasta la visita de Napoleón Bonaparte en Navidad a la localidad pueden encontrarse a lo largo de las páginas del último trabajo del escritor tordesillano

Apasionado de la historia y del arte de contar, Antonio Benito publicó su primer libro en 2019, centrándose en la tradición del Toro de la Vega como hilo conductor de su obra, lo que marcó el comienzo de la carrera literaria de este tordesillano de 73 años. Así, tras publicar en 2022 ‘Tordesillas en la segunda mitad del siglo XIX (1854-1900)’, Antonio ha sacado a la luz recientemente su último trabajo, ‘Crónica de ruina y resistencia, Tordesillas 1785-1853’, un ejemplar que abre las puertas a algunas de las anécdotas y episodios nunca contados de la Villa del Tratado y de cómo grandes acontecimientos nacionales tuvieron su reflejo en la pequeña localidad a orillas del Duero.

El autor explica que la curiosidad por poner nombre y etiquetar a los veintisiete corregidores que pasaron por el Consistorio en este periodo fue lo que le lanzó a sumergirse en un primer momento a investigar sobre este tema, pues tal y como afirma “en aquella época había mucha escasez de documentación, sobre todo en los ayuntamientos de los pueblos, se perdieron muchas actas y otras se hizo porque se perdieran, así que he recorrido todos los archivos de la provincia y la Biblioteca Nacional para poder dar nombre a personas que, a efectos, no existieron en nuestro pueblo”.

En esta línea, menciona a Pedro Antonio Ventales, Joaquín Martínez Campaña, Miguel García Manfredi o Pedro Gómez de Rozas Rodríguez, pero si hay un alcalde que destaca sobre todos por lo curioso de su historia fue Ruperto Cerezo, quien fue juzgado en Tordesillas “por traidor y cómplice de los franceses”. Y es que los franceses y la Guerra de la Independencia jugaron un papel muy importante en Tordesillas, “algo que no me esperaba”, reconoce el autor.

Antonio Benito comenta que uno de los hecho que puede llamar la atención a los lectores es que durante el conflicto, los franceses ubicaron su cuartel general o, ‘El fuerte’, como ellos lo llamaban, en la iglesia de San Antolín, desde donde controlaban al pueblo y a algunos de los dirigentes del mismo. Además, durante esta guerra, una de las prácticas habituales era volar los puentes, y en Tordesillas se voló uno de los ojos por orden del general inglés Wellington. Benito apunta que la reparación se demoró quince años, y quienes se encargaron de ordenarla fueron las monjas de Santa Clara, ya que eran las encargadas de cobrar ‘el portazgo’, una tasa que se pagaba en España en aquél momento por pasar por puentes y carreteras.

Asimismo, si hay un hecho relacionado con los vecinos galos que destaca en el anecdotario de este libro es el hecho de que el propio Napoleón Bonaparte pasó unas navidades en Tordesillas en compañía de las monjas de Santa Clara y tomó café con la abadesa, quien le convenció de perdonar la vida a los presos de una rebelión.

En ruinas y sin blanca

La obra, además de tratar el conflicto bélico y su repercusión en Tordesillas, aborda también el deteriorado estado del Ayuntamiento en este periodo “en muchos aspectos”, pues a finales del siglo XVIII el edificio se derrumbó, pero la falta de dinero hizo que durante más de sesenta años no se pudiera reconstruir y el trabajo se trasladase al Hospital de Peregrinos hasta que en 1852 se decidió restaurarlo. Esta ruina física y económica no solo marco una época muy dura en la que el Consistorio “sobrevivía”, sino también episodios como el impago de más de 40.000 reales al médico local, o al maestro, así como el motín por la cancelación de las fiestas.

Sobre esta última, Antonio Benito destaca un hecho “muy llamativo”, pues sucedió el 9 de septiembre de 1832, cuando el alcalde de entonces, Francisco Javier García de Zamora, anunció que ese año no iba a haber novillos por falta de dinero. “Sin embargo, el domingo de La Peña, las autoridades locales y los nobles sí tuvieron dinero para irse de comida, lo que enfureció al pueblo, que se armaron con las calladas y se fueron a la puerta de la casa del alcalde a reclamar los novillos para las fiestas, y todo ello capitaneados por los concejales del Ayuntamiento, consiguiendo que el regidor cediera y al día siguiente hubiera toros”.

Estas y muchas otras historias, como la sucesión de pucherazos, componen esta obra con la que el autor pretende dar a conocer la historia de Tordesillas a todos sus vecinos. Así, el próximo 22 de abril, Antonio presentará en la Biblioteca Municipal a las 18:30 horas ‘Crónica de ruina y resistencia, Tordesillas 1785-1853’ acompañado por Rita Santiago, donde resolverá dudas, contará historias y despertará la curiosidad por el pasado del municipio.