Fecha: 11 febrero, 2026
Los abulenses sorprendieron en un encuentro vibrante y dieron la sorpresa imponiéndose por 3-2 en lo que supone la primera derrota a domicilio para los rojiblancos, que sufrirán ahora más presión para mantenerse en lo alto de la tabla
Contra todo pronóstico, el Atlético Tordesillas sufrió este miércoles su segunda derrota de la temporada -la primera a domicilio- ante el CD Colegios Diocesanos, un rival que acumulaba en sus últimos choques nada menos que cinco derrotas consecutivas. El encuentro, aplazado desde el pasado 24 de enero debido a las condiciones meteorológicas de la citada jornada, fue vibrante y lleno de ocasiones, y terminó en sorpresa con la victoria de 3-2 para los abulenses.
La cita comenzó con un guión completamente inesperado. El cuadro abulense, que llegaba con la temporada marcada por altibajos como local, supo aprovechar las circunstancias para poner tierra de por medio desde muy pronto. Así, Álex Solá abrió el marcador en el minuto 20, aprovechando un balón suelto tras un rápido avance local y definiendo con sangre fría ante la salida del portero. El tanto dejó tocado a un Atlético Tordesillas que, pese a su condición de líder, se vio obligado a recomponer líneas antes de lo esperado.
No habían logrado aún asentarse los visitantes cuando llegó el segundo golpe. Corría el 33’ cuando Sergio Mayorga Caballero, con un remate cruzado desde el interior del área tras una buena combinación colectiva, colocó el 2-0 en el marcador. Era el mazazo definitivo al que parecía un Tordesillas inconexo y sin fluidez en sus transiciones ofensivas.
Tras el descanso, los de Tordesillas salieron con mayor intensidad y mayor control de balón, buscando una reacción que les metiera de nuevo en el partido. Esa presión dio sus frutos en el minuto 64, con Miguel Velázquez definiendo con criterio dentro del área para recortar distancias (2-1). El tanto insufló ánimo al líder, que empezó a dominar territorialmente y a sembrar dudas en la zaga local.
Sin embargo, cuando la remontada parecía cada vez más plausible, Diocesanos ejecutó una rápida transición que terminó con Sergio Nogal elevando de nuevo la ventaja hasta el 3-1 (78’), después de un centro desde la derecha que remató con precisión.
Los últimos minutos fueron de auténtica tensión. El Atlético Tordesillas no renunció a su ambición y buscó el gol que reavivara sus opciones. Ese premio llegó en el 90+1’, cuando Saúl de la Fuente empujó el balón al fondo de la red tras un saque de esquina prolongado en el área. El 3-2 final obligó a los locales a sudar hasta el último segundo, aunque ya no hubo tiempo para más.
La derrota de los rojiblancos corta una racha brillante de resultados que los mantenía en lo más alto de la clasificación del Grupo VIII de Tercera Federación, poniendo de manifiesto la enorme competitividad de la categoría. Aunque los tordesillanos intentaron siempre imponer su sello de superioridad, especialmente en la segunda mitad con mayor posesión y ritmo, la eficacia letal del Diocesanos en la primera parte terminó siendo determinante. Este resultado quedará como uno de los más llamativos de la jornada, un recordatorio de que en esta liga no hay rival pequeño y que cualquier equipo es capaz de complicar los planes del que mejor campaña está firmando.
La derrota supone un freno para el Atlético Tordesillas en su pelea por consolidarse en lo más alto de la tabla. Aunque mantiene opciones claras de seguir en la zona noble, el tropiezo permite que sus perseguidores recorten distancias y añade presión a las próximas jornadas. En una categoría tan igualada como el Grupo VIII, perder ante un rival de mitad de tabla puede comprimir aún más la lucha por el liderato y por las plazas de promoción. El margen que el Tordesillas había construido en semanas anteriores se reduce, y ahora cada punto adquiere un valor todavía mayor en el tramo decisivo de la temporada.
Fotografía: Henar García.








