El tordesillano Ildefonso Jambrina renueva su cargo como vocal del Colegio de Geólogos, una institución que sigue trabajando para acercar a la sociedad una ciencia “en ocasiones desconocida pero con múltiples utilidades y salidas profesionales”.

El Colegio Oficial de Geólogos (ICOG) contará, cuatro años más, con Ildefonso Jambrina, como vocal, al frente de su gestión. El tordesillano, que cuenta con 28 años de andadura en el campo de la Ingeniería Geológica, Geotécnica y de Cimentaciones Especiales, ha renovado recientemente su cargo “con mucho optimismo”. El geólogo e ingeniero civil ha prestado sus servicios en todo tipo de proyectos energéticos de 32 países de Europa, África, Oriente Medio y América, y actualmente compatibiliza este cargo con su labor como Jefe del Equipo en el Departamento de Explotación de Presas de IBERDROLA, siendo el responsable geotécnico para el mantenimiento y conservación de las más de 150 instalaciones hidroeléctricas que la compañía tiene operativas en España y Portugal.

¿Desde cuándo forma parte del Colegio y de su Junta de Gobierno?

Me colegié allá por 1992, nada más conseguir mi primer trabajo. Tras muchos años como miembro pasivo, empecé a interesarme por el devenir de la institución a partir de la crisis de 2008 y, tras conocer su funcionamiento desde fuera, en 2016 decidí presentarme a las elecciones como vocal independiente, saliendo elegido.

¿Cuáles son sus funciones como vocal y cuáles son sus principales líneas de trabajo?

Durante estos cuatro años de legislatura ha estado encargado del Sistema de Gestión de Calidad y de su adaptación a la norma ISO 9001:2015. También he participado en las Comisiones Técnicas de Formación y de Ingeniería Geológica y Geotécnica, así como en el procedimiento de expedientes deontológicos. Todas esas líneas de actuación me son muy familiares, ya que se ajustan bien a mi perfil profesional.

¿Cuáles son los objetivos más importantes que ha logrado el Colegio desde su fundación, si revisamos su andadura?

El Colegio se fundó en diciembre de 1978, prácticamente a la vez que se aprobó la Constitución, por lo que hemos cumplido ya 40 años de vida. En los 28 últimos años lo más destacable es la revolución digital producida: ha cambiado radicalmente la forma de relacionarse y comunicarse con el colectivo, las Administraciones y la Sociedad. En general, los trámites se han agilizado al máximo, muy especialmente el Servicio de Visado, prestado desde hace más de 10 años de forma telemática y que ha sido ejemplo a seguir por otros muchos otros colegios profesionales a nivel nacional.

¿Qué ha supuesto para usted esta reelección y cómo afronta este nuevo período?

Esta reelección ha supuesto un reconocimiento tácito a la gestión realizada durante estos últimos cuatro años a favor de los geólogos españoles y, en segundo lugar, una oportunidad para desarrollar el programa de propuestas sensatas y realizables que ofrecimos. Afronto este nuevo período con optimismo, templanza y prudencia, en este escenario Covid-19 que nos está tocando vivir y del que estoy seguro que todos saldremos reforzados.

¿Qué nuevos objetivos se marca la nueva Junta de Gobierno para los próximos años?

Tenemos como objetivos principales el incremento de la visibilidad de nuestra profesión geológica en la Sociedad; queremos abrir un espacio colaborativo con otras instituciones como son las Administraciones y Entidades Públicas, Universidades y otros Colegios profesionales, donde transmitamos la importancia de las Ciencias Geológicas en todos sus ámbitos disciplinares, pero muy especialmente en aquellos más sensibles y cercanos a la Sociedad, como son la hidrogeología, la ingeniería geológica y los riesgos naturales, todos ellos relacionados directamente con el medio ambiente.

Entre sus metas a corto plazo está llegar a los jóvenes y acercar la geología a la población. ¿Cómo piensan hacerlo?

Desde el Colegio de Geólogos creemos que la formación geológica es necesario que siga siendo impartida en la ESO, pero quizás con mayor representatividad y un enfoque más práctico para el ciudadano, de forma que los fenómenos geológicos que lamentablemente sufrimos de forma cada vez más habitual, como son los terremotos, las inundaciones, la contaminación de suelos o acuíferos, los colapsos de edificios, los desprendimientos y deslizamientos de taludes, y los atrapamientos en cuevas y pozos, por poner solo algunos ejemplos, dejen de ser meras noticias sensacionalistas de televisión y empecemos a tomar consciencia de su vital importancia y de la necesidad de su prevención.

Para que los tordesillanos conozcan mejor vuestra labor, ¿En qué beneficia vuestro trabajo a la población?

Cualquier proyecto de edificación o de infraestructuras precisa reconocer previamente el terreno sobre el que se implanta. Por ese motivo, a lo largo de los años, se han realizado numerosos estudios geológico-geotécnicos en nuestro término municipal. Quizás el más reciente ha sido el llevado a cabo para conocer el cimiento de la ataguía y las pilas de las obras del puente medieval, donde una sonda estuvo obteniendo, hace escasos meses, muestras del subsuelo del lecho del río Duero. Y un proyecto que me gustaría ver hecho: la cartografía topográfica y geológico-geotécnica de la red subterránea de bodegas que horadan el subsuelo del casco histórico de Tordesillas, que tantos sustos nos han dado durante décadas.

¿Cómo está la profesión actualmente y qué futuro tiene?

La Geología es quizás la Ciencia “tradicional” más desconocida, pero sus salidas profesionales son múltiples y variadas: exploración y gestión de recursos minerales e hidrocarburos, ingeniería geotécnica, medio ambiente, hidrología, sismología, sin dejar de nombrar la enseñanza secundaria y universitaria… un amplio abanico de posibilidades tanto a nivel nacional como internacional que, conjugado con una baja concurrencia de estudiantes, hace que el colectivo de geólogos presente hoy en día uno de los menores índices de desempleo entre las profesiones tituladas.