La Guardia Civil ha detenido a un varón de 37 años que el pasado 8 de noviembre hurtó 2.700 euros a un vecino que acababa de sacar dinero efectivo del banco

La Guardia Civil de Valladolid ha detenido a un varón, que responde a las iniciales J.B.P., de 37 años de edad y vecino de Getafe, como presunto autor de un delito de hurto por el procedimiento al descuido “la mancha” en la localidad de Tordesillas.

Los hechos, tal y como explica el Instituto Armado, se produjeron el pasado día 8 de noviembre, cuando un vecino de Tordesillas presentó denuncia ese mismo día en el Puesto de la Guardia Civil de Tordesillas, manifestando que fue a una entidad bancaria para efectuar una operación de retirada de dinero, concretamente 3.000 euros. «Cuando salió de la entidad bancaria, un hombre le dijo que tenía una mancha en la cazadora y seguidamente una señora que estaba en un banco, se ofreció a ayudarle por lo cual se quitó la cazadora; le embaucaron de tal manera que le sustrajeron 2.700 de los 3.000 euros que tenía. Este método es conocido como el “timo de la mancha», explican desde la Guardia Civil.

La Guardia Civil, tras numerosas gestiones de averiguación, logró identificar al autor y se trasladó a la localidad Valdemoro (Madrid), para proceder a su detención. Las diligencias han sido instruidas por el Puesto de Tordesillas y puestas a disposición del Juzgado de Guardia de Valladolid.

El hurto de “la mancha”, aunque es un método muy conocido desde hace años, sigue estando vigente en nuestros días, tal y como explican desde la Guardia Civil. Consiste en hacer una espera en una entidad bancaria hasta que sale su víctima (generalmente elige a las personas de avanzada edad). Una vez que abandona la sucursal van detrás de ella hasta un lugar apartado donde no suela haber demasiada a gente. Un individuo arroja alguna sustancia sobre la ropa de la víctima y en ese momento un cómplice se acerca y se ofrece amablemente a limpiársela. En ese momento de desconcierto y bochorno es cuando aprovechan para sustraer los efectos personales que la víctima porta en el interior de los bolsillos – sobres con dinero recién sacados del banco y que previamente ya sabían dónde estaban.