El que fuera gestor del Ayuntamiento de Tordesillas hasta 1936, que falleció en prisión tres años después, fue reconocido en un acto presidido este miércoles en Valladolid por la vicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo

El tordesillano Aurelio García Valea, fallecido en 1939, ha sido una de las cuatro víctimas de la Guerra Civil homenajeadas este miércoles, en un acto organizado por el Gobierno Central que se ha desarrollado en la capital vallisoletana. Presidido por la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, el encuentro ha servido para entregar sendos certificados oficiales, además, a los familiares de los castellanos y leoneses Calixto Carbonero Nieto, Florencio Moral Esteban y Saturnino Bilbao de Prada.

El acto ha sido calificado de “necesario, reparador y de compromiso con la justicia” por el delegado del gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, quien ha destacado “el sufrimiento de las familias que padecieron un injusto trauma a causa de su discrepancia ideológica”. El acto se ha producido en vísperas de que se eleve al Consejo de Ministros un nuevo proyecto de Ley de Memoria Histórica que sirva de reforma del de 2007, y contó además con la presencia del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez.

En el caso del tordesillano Aurelio García Valea, se trataba de un gestor que trabajaba en el Ayuntamiento de Tordesillas en el verano de 1936. Tal y como se ha informado, “hizo lo posible porque la localidad se mantuviese fiel al orden constitucional tras el alzamiento del 18 de julio”, y “por estos hechos fue condenado por Consejo de Guerra en octubre del mismo año a la pena de muerte por un supuesto delito de rebelión militar”. Pese a todo, la pena “fue conmutada por reclusión perpetua, si bien García Valea falleció finalmente por una endocarditis en la prisión central de Burgos, el 15 de mayo de 1939”, según la bibliografía facilitada por el Gobierno. Su nieta, María Asunción Gómez García, fue la encargada de recoger el reconocimiento en el acto.