Los Reyes de España y el presidente de Portugal presidieron la conmemoración del histórico acuerdo de 1594

Informa: Martín Luquero

El  7 de junio de 1994 Tordesillas se vistió de gala para conmemorar el gran hito histórico acaecido en la villa cinco siglos antes: la firma del Tratado por el que los Reyes Católicos y el rey Juan II de Portugal pactaron sus respectivas zonas de influencia en el Nuevo Mundo que acaba de emerger tras el Descubrimiento de América.

El V Centenario de la firma del Tratado de Tordesillas se prolongó a lo largo de varios meses a través de un extenso programa de actividades culturales y científicas organizadas conjuntamente por España y Portugal.

Y como no podía ser de otra forma, el día de la efemérides la villa fue escenario de un solemne acto en el que los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía, y el Jefe del Estado portugués, Mario Soares, evocaron la trascendencia histórica del acuerdo y su decisiva contribución a la convivencia pacífica de ambas naciones.

El acto tuvo lugar en la Capilla Mayor del Real Monasterio de Las Claras, donde se congregaron las representaciones oficiales y los invitados al magno acontecimiento. Los discursos oficiales comenzaron con el alcalde de la villa, Emilio Álvarez, quien, después de dar la bienvenida a las ilustres autoridades, afirmó que el 7 de junio de 1994 la razón prevaleció sobre los legítimos intereses de cada Reino, de forma que “Tordesillas entró a formar parte de la Historia Universal, y lo hizo por la puerta grande y mas hermosa, por la puerta de la tolerancia y del dialogo”.

En representación de la Junta de Castilla y León intervino su entonces presidente, Juan José Lucas, quien puso en valor los principios que inspiraron el histórico Tratado. “Hoy los retos son similares a los del pasado”, dijo. “Uno de ellos -añadió- es el fortalecimiento de la Comunidad Iberoamericana, una realidad alumbrada precisamente en Tordesillas”.

La mediación del Papa Alejandro VI en el conflicto resuelto a través del Tratado fue evocada por el cardenal primado de España y arzobispo de Toledo, monseñor Marcelo González Martín, enviado extraordinario del Vaticano para asistir a la conmemoración. “Con la solución pacífica -dijo- se abrían paso las naves de españoles y portugueses que surcaron los mares para llegar hasta los mas lejanos confines el Evangelio”.

El legado del primer acuerdo de alcance planetario

El presidente portugués, Mario Soares, alabó “la sabiduría y clarividencia” con la que los soberanos de ambos Estados optaron por la vía del dialogo y la concertación para resolver una situación delicada, conjurando el riesgo potencial de dirimir el conflicto de forma no pacífica. Recordó que fue el primer acuerdo de alcance planetario y trasladó su espíritu a la actualidad de dos naciones, consolidadas como democracias modernas y empeñadas “en reforzar aquello que nos une, de modo que seamos un factor insustituible de estabilidad, paz y progreso”.

“En un mundo tan inseguro -afirmó el presidente luso- nuestras relaciones bilaterales nunca fueron tan fraternas y nuestra voluntad de cooperación y de paz, nunca tan fuerte”.

El Rey don Juan Carlos puso fin al acto conmemorativo con un discurso en el que abogó por “mantener y fomentar el legado de Tordesillas”, entendido éste como “un impulso creativo que, cinco siglos antes, contribuyó a edificar un Mundo moderno más allá del modelo ideal clásico, haciendo del progreso acicate del presente y motor del futuro”.

El monarca animó a mantener vigente el espíritu que hizo posible el Tratado. “Debemos lograr que la generosidad que inspiró sus premisas presida nuestros horizontes comunes más inmediatos”, dio en referencia a los retos de la Comunidad Iberoamericana y de la Unión Europea. “Y que al propio tiempo -remachó- seamos capaces de proyectar este espíritu a la sociedad internacional”.

Tras los discursos, los Reyes y el presidente Soares visitaron el monasterio, cuyas moradoras, una veintena de clarisas de clausura, había seguido el acto tras las celosías que cubren el balcón del coro. A continuación la comitiva oficial se trasladó a pie hasta las cercanas Casas del Tratado, recorrido en el que los insignes visitantes saludaron a los a los numerosos vecinos de Tordesillas que con su presencia en la calle se sumaron a la histórica conmemoración vivida aquel martes 7 de junio.

Las Casas del Tratado, el gran legado material del V Centenario

La restauración de las Casas del Tratado, rehabilitadas para uso cultural, fue el gran legado material que dejó en la villa la celebración del V Centenario. En realidad, solo uno de los edificios, el palacio del siglo XV, en cuya fachada aparece el escudo de los Reyes Católicos, albergo las negociaciones que culminaron en el Tratado. El otro palacio contiguo data del siglo XVII. Sin embargo, ambos se restauraron integrados en el mismo proyecto que dio lugar al actual centro cultural y museístico que acoge asimismo a la Oficina de Turismo.

La negociación diplomática entre los representantes de los Reyes Católicos y de Juan II de Portugal se prolongó durante varios meses hasta dar alcanzar una solución que satisficiera los intereses de las dos naciones que poco antes habían descubierto el Nuevo Mundo.

En virtud del “tratado oceánico” se acordó trazar una línea divisoria de polo a polo, situada 370 leguas al oeste de la más occidental de las islas de Cabo verde, de forma que el espacio comprendido al este del teórico meridiano correspondiera a Portugal, en tanto que lo situado al oeste pertenecería al Reino de Castilla.

Al mismo tiempo, se acordó el llamado “tratado africano”, que delimitó las posesiones de ambos reinos en el África mediterránea y atlántica, zanjando así los no pocos conflictos y pelitos mantenidos hasta entonces a causa de dichos territorios.

El Museo ubicado en las Casas recrea el contexto histórico, político y geográfico que rodeó al Tratado, plasmado a través de  fondos documentales, colecciones de mapas y facsímiles de la época, reproducciones de las naves de Colón y de los instrumentos de navegación relacionados con el Descubrimiento. Además de dicho espacio museístico, las Casas del Tratado, declaradas bien de interés cultural en 1996, disponen, entre otros espacios, de biblioteca, sala de exposiciones temporales, exposición permanente de maquetas y un salón de actos para usos múltiples.

Una placa conmemorativa y sus firmas en el libro de honor dejaron constancia de la visita con la que los Reyes de España y el presidente de Portugal inauguraron las restauradas Casas del Tratado aquel 7 de junio de 1.994. Sin duda, un día grande en la reciente historia de Tordesillas.