Concepción Galván, presidenta de Autismo Valladolid, celebra que, pese a no poder realizarse la marcha este año en las calles, los vecinos sigan creando conciencia, y pide comprensión ante la necesidad de los paseos terapéuticos durante estos días

Pese a las circunstancias, ¿Cómo se está celebrando este año el Día Mundial del Autismo?

Aunque no podamos hacer la marcha de forma presencial, gracias a la iniciativa ‘Desgasta tu pasillo’ la gente se ha volcado desde sus casas, compartiendo sus fotografías y mostrando su apoyo de esta manera. Es una iniciativa magnífica en la que se ha implicado además el Ayuntamiento y emociona ver cómo los tordesillanos se muestran tan participativos y sensibles con las personas con autismo.

Por la noche también iluminaremos los balcones a través de la iniciativa de Autismo España, ya que este año no podemos ver iluminados los edificios más emblemáticos de los pueblos y las ciudades. Creo que lo prioritario ahora es que nos quedemos en casa ayudando a salir de este bache sanitario y más adelante tiempo habrá de celebraciones de nuevo todos juntos. Lo importante es que los vallisoletanos están mostrando, una vez más, su implicación con esta fiesta de concienciación y visibilización del autismo.

¿Cuáles son las reivindicaciones de este año?

A través de los lemas ‘Puedo aprender’ y ‘Puedo trabajar’ queremos lanzar el mensaje de que nuestros hijos forman parte de la sociedad activa, y que necesitan que esta sea inclusiva. El autismo tiene distintos grados, pero gran parte de las personas que lo manifiestan –con un grado de afectación menor- pueden estudiar y trabajar. Llegar a formar parte del tejido empresarial o laboral es la mejor manera de sentirse útiles con la sociedad.

En este sentido hace falta mucho cambio a nivel normativo: las personas con autismo que tienen discapacidad pero no tienen dependencia no entran en los cupos de la responsabilidad social corporativa de las empresas, y reivindicamos que se considere su condición para su inclusión. En el plano educativo deberían entrar en los cupos establecidos para las oposiciones, o que se adapten a unos tiempos más adecuados para ellos…El autismo en el trabajo es un potencial por descubrir, pero hay que seguir luchando para que ese potencial salga a la luz.

Las personas con autismo tienen permiso legal para salir de casa durante el Estado de Alarma. ¿Qué necesidades tienen y cómo están viviendo este confinamiento?

Los paseos terapéuticos son esenciales para las personas con autismo. Ellos necesitan tener su vida y sus espacios y tiempos perfectamente programados y diseñados, cualquier alteración trastoca su estabilidad emocional. A todos se nos ha parado la vida, pero ellos tienen la desventaja de no comprender por qué sucede esto, y lo sobrellevan peor. Salir les ayuda a evadir la ansiedad que les provoca percibir este caos que irrumpe en su vida. Es muy positivo que se haya tenido esto en cuenta por Ley.

¿Es importante que los vecinos comprendan su situación y la respeten? Para evitar casos de desconocimiento.

Estos pequeños paseos necesitan hacerlos hacer acompañados, y siempre llevando consigo el certificado de discapacidad. Insisto en que hay personas con discapacidad que, confinadas, pueden desarrollar conductas disruptivas que pueden agravarse mucho. Hay que entenderlo y respetar a las personas más vulnerables, no hay derecho a que nadie se tenga que enfrentar a ningún vecino que pueda increparle por ello. En este sentido pediría una reflexión como sociedad, de todos los valores éticos que nos amparan. Y agradecemos a la sociedad que sea capaz de entender que una persona con discapacidad y su acompañante puedan tener este espacio terapéutico en la calle.

Habéis realizado también un reconocimiento a las personas cuidadoras…

Quiero rendir mi más sentido homenaje a todas las personas y profesionales que están al pie del cañón atendiendo a estas personas, sin dar un paso atrás. Muchos siguen en la residencia con todas las medidas de seguridad, demostrando una valentía y un esfuerzo encomiable. El aplauso de hoy se hace extensivo a ellos, que están apoyando a las personas con discapacidad y con espectro autista, también desde sus propias casas.

Pese a los retrasos derivados de esta crisis… ¿Podremos ver el futuro centro de la Plaza Mayor de Tordesillas en marcha próximamente?

Esperábamos ponerlo en marcha posiblemente este verano, aunque es cierto que las actuales circunstancias harán que todo se prorrogue. Aún queda trabajo por hacer con estas complicaciones y ojalá para el curso que viene podamos estar funcionando a pleno rendimiento.

¿Qué mensaje os gustaría transmitir en un día como hoy?

En definitiva, que nuestros hijos son nuestros grandes maestros, y que se están portando como jamás imaginaríamos. Hay que celebrar que estas personas nos hacen ver el mundo y sentirnos de manera completamente distinta.

También queremos poner de manifiesto una seria preocupación de las personas con autismo y con otras discapacidades. Estamos en una crisis sanitaria en la que cual se plantea la posibilidad del triaje, que no es otra cosa que la discriminación de personas a la hora de acceder a un respirador en función del historial médico o de otras patologías previas. Hay que entender que la vida tiene el mismo valor para unas personas que para otras, es un valor esencial.

Discriminar en función de estos criterios es abominable desde mi punto de vista. Por ello, desde Autismo Valladolid, abogamos por que esto no se lleve a cabo. En muchos casos el autismo no va solo, es una pluridiscapacidad que conlleva otras manifestaciones de discapacidad mental, hipertonía o hipotonía, epilepsia… eso les hace vulnerables ante este tipo de protocolos. Discriminar en función de la discapacidad es lamentable y abominable. Y lo que está claro es que la discapacidad no minusvalora la vida de nadie.