A lo largo del miércoles y el jueves la salida de Tordesillas a Valladolid permanecerá cortada para culminar los tres meses de obras con el asfaltado de este tramo, mientras que el viernes se recuperará el tráfico rodado por completo

Después de tres meses en los que se han llevado a cabo distintas labores de reparación de la estructura de la A-62, localizada en la variante de Tordesillas, las actuaciones ejecutadas por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana llegan a su fin. A partir de la tarde del próximo viernes 16 de junio se volverá a abrir al tráfico rodado el tramo de la autovía afectado por las reparaciones, las cuales se estaban ejecutando en el paso superior de esta vía, dirección Valladolid. Dichas obras han obligado, durante este tiempo, a desviar el tráfico proveniente de Salamanca (A-62) y Zamora (A-11) por la N-620 y N-6.

Corte de la salida hacia Valladolid durante el miércoles y el jueves

Desde el Ayuntamiento de Tordesillas, donde se ha mantenido este lunes una reunión con los responsables del proyecto y del Ministerio para abordar todos los pormenores de esta reapertura, se ha informado de que antes del viernes se llevará a cabo una última actuación. En concreto se trata del asfaltado del acceso a la A-62 desde Tordesillas. Estos trabajos se ejecutarán a lo largo del miércoles 14 y del jueves 15 de julio, con la intención de culminar los trabajos de manera óptima, y en un tiempo muy reducido, y solo afectarán a este tramo en sentido Tordesillas-Valladolid, pudiendo acceder el tráfico proveniente desde Valladolid al municipio con total normalidad.

Nueva salida habilitada durante ambos días en la zona sur de la localidad

Para evitar cualquier percance, se desviará el tráfico proveniente del propio municipio de Tordesillas por la N-6, en dirección al sur de la localidad, para que pueda reincorporarse en el enlace 179 de la A-6. Este punto será la única salida habilitada para acceder a Valladolid que existirá durante estas 48 horas de actuaciones.

Desde el Ayuntamiento de Tordesillas, el alcalde, Miguel Ángel Oliveira, ha avanzado que “se van a tomar todas las medidas para facilitar la fluidez del tráfico, con una señalización clara y evitando los problemas que pueda generar el tráfico pesado en el casco urbano”. En este sentido, se limitará el acceso de vehículos de más de 20 toneladas al municipio, y se instalarán dispositivos de señalización en las rotondas de la localidad. El objetivo, facilitar con la máxima claridad posible la salida, favoreciendo la agilidad del tráfico hasta la reapertura total del viernes.