El cineasta tordesillano continúa cosechando éxitos, a nivel internacional, con su cortometraje ‘Ya no te quiero’, al tiempo que trabaja en nuevas propuestas que verán la luz próximamente

Inspirado, desde siempre, por la magia de la ficción cinematográfica, Francisco Hervada tuvo claro desde sus comienzos que quería rodar películas. Con tan solo trece años ya dio sus primeros pasos, como actor, en el grupo de teatro de Tordesillas, y entendió rapidamente que su papel estaba fuera de las tablas. Tras licenciarse en Imagen y Sonido por la Complutense, el tordesillano ha dirigido, desde los años noventa, infinidad de obras, muchas de las cuales han destacado en infinidad de festivales internacionales. “En mis inicios no tenía ni idea de cómo funcionaba este mundillo, y pronto entendí que yo solo no podía desempeñar todas las funciones: en este trabajo es importante trabajar en equipo”, apunta Hervada, quien considera que, después de tanto tiempo en el sector, “el objetivo es ir buscando oportunidades, aquí nadie te va a llamar por hacer un buen corto”.

Fundador de la productora ‘La Melodía del Cuerpo’, Hervada produjo numerosos cortos hasta que probó con el largometraje, llegando a destacar con ‘Eremita’, una propuesta proyectada en la SEMINCI en 2015 donde prima la experimentación visual. “Rodar películas exige muchas energías y sinergias, y la relación entre corto y largometraje ya no existe como antes”, apunta el tordesillano, quien afirma tener “total libertad” a la hora de hacer sus planteamientos artísticos. En este sentido, al trabajar como profesor y no depender económicamente del cine, señala que “no existen filtros” en sus planteamientos. “Mi manera de rodar es partir de un planteamiento rompedor, el cual me marco como un reto, y a partir de ahí explorar”, afirma.

En cuanto a la actual facilidad a la hora de acceder a recursos técnicos y la democratización que ha llevado a este campo Internet, Hervada considera que supone “algo muy positivo que ha conseguido llevar mucha participación a los certámenes, pero aún así hay que responder con talento”. “A su vez, la excesiva competitividad hace muy dificil el hecho de destacar en determinados festivales”, apunta. En el plano económico, el cineasta afirma que “hacer un corto es saber que vas a perder dinero”, siendo imposible rentabilizar el gasto, ni siquiera a través de subvenciones. “En el mundo del cine, además, lo más importante es tener muy claro en qué liga juegas. Es un error pensar que puedes competir con los mejores, hay que tener los pies en el suelo”, afirma.

Aunque sigue cosechando éxitos, a nivel internacional, con su trabajo ‘Ya no te quiero’ -recientemente galardonado en el festival argentino ‘Orange Shorts’- Hervada cree que “este mundillo está lleno de altibajos y de rechazos. Hay que tener muy claro lo que quieres proponer para que estas cosas no te afecten demasiado”. Poco después de presentar ‘Quien mata a un ladrón’ al Notodofilmfest, el tordesillano avanza que tiene “nuevos proyectos sobre la mesa”. Entre ellos, ‘El Canto del Cisne’, quizás su trabajo más profesional, que ha contado con una subvención de la Junta de Castilla y León y que está cargado de influencias poéticas. Tampoco descarta volver a trabajar en formato largo, considerando que “no hace falta demasiado presupuesto ni complicarse mucho para elaborar un planteamiento sólido”.