Los ejemplares salmantinos de Garcigrande y Domingo Hernández ofrecieron una jornada triunfal para dos de los tres de toreros del cartel, gracias a unos astados con mucha presencia, algo que fue reconocido con los aplausos del respetable.

El coso tordesillano volvió  recuperar tras varios años sin presencia en sus carteles una corrida de toros.  Lo hacía con tres matadores de auténtico lujo: Manuel Escribano, Juan del Álamo y Román, con toros de Domingo Hernández Garcigrande.  Una espera que sin duda mereció la pena, ya que los festejos serios de primer nivel han vuelto al coso de la villa del tratado con una espectacular actuación de matadores y astados.

Manuel Escribano fue el primero en saltar al ruedo con un ejemplar negro de Garcigrande que fue sin duda de los mejores del lote. Con una extraordinaria faena de principio a fin, se deleitó con la muleta para acabar matando en una gran estocada. Pese a las insistentes peticiones del público, el presidente solo le otorgó una oreja a Escribano, algo que muchos no entendieron. Ya con el cuarto, en andaluz salió a por todas con un buen ejemplar de Garcigrande, pero una media en buen sitio y un descabello con aviso incluido, emborronó una faena que a buen seguro le habría llevado a salir a hombros.

El de Ciudad Rodrigo, Juan del Álamo, aprovechó también su cercanía con su hogar natal para brindar una buena faena ante un astado negro con una presencia brillante de Domingo Hernández. Bien con la muleta y pese a entrar a matar por segunda ocasión, se ganó una oreja con el primero de su lote. En el segundo, de Garcigrande, hizo lo propio para sumar otra oreja con una gran estocada y ganarse al público a base de muletazos de nivel bien acompasados por la nobleza del toro.

El más joven de la terna, Román, estuvo correcto con el primero, sin una gran faena ante a la postre el toro más flojo del cartel. El valenciano  no pudo exprimir al tercero del lote lo que le hubiera gustado. Estuvo bien con la muleta, premio que fue reconocido con aplausos. Con el último del lote, Román desplegó toda su magia y arte, buscando al toro a base de buenos muletazos que llevaron al público a reconocer el espectáculo de ganaderías vistas en el día de hoy en el coso de Tordesillas. La faena fue reconocida con dos oreja y una vuelta al ruedo del astado de Garcigrande , que fue exhibido ante el respetable gracias a la labor de la panda Taurina El Toro de la Vega  – ganadores del arrastre el día de las portadas –

Puerta grande finalmente para Juan del Álamo y Román, en una tarde para el recuerdo, donde toros y matadores ofrecieron un auténtico espectáculo cómo hacía mucho que no se veía en Tordesillas. Mañana será el turno de la corrida de rejones para Sergio Galán, Juan Manuel Munera y Ana Rita, quienes lidiaran toros de la ganadería de Luis Terrón.