Fecha: 5 mayo, 2026
La iniciativa ha contado con más de 1.000 participantes y se amplía con un nuevo proceso centrado en las necesidades de los mayores de 45 años en el ámbito rural
La Diputación de Valladolid ha presentado este martes las conclusiones del proceso participativo durante a lo largo de 2025 para analizar la situación de la provincia en relación con la despoblación y sus causas. En este informe se recoge tanto un diagnóstico sociodemográfico de la provincia de Valladolid como una serie de propuestas ciudadanas que servirán de base para la redacción de una Estrategia Provincial frente al Reto Demográfico.
En total, más de 1.000 personas han participado en este proceso, que se ha estructurado en tres fases y ha permitido combinar el análisis de datos sociodemográficos con la percepción directa de la ciudadanía, ofreciendo así una radiografía completa del medio rural vallisoletano y de sus principales retos y oportunidades.
En la primera fase, la de diagnóstico incluyó la identificación de agentes clave, la puesta en marcha de formularios abiertos a la ciudadanía, con cerca de casi 900 participantes y también a los ayuntamientos, así como entrevistas en profundidad a personas y entidades conocedoras de la provincia y sus comarcas. Además, se celebró un taller participativo de ámbito provincial, que permitió detectar consensos en torno a las causas de la despoblación y aportar posibles soluciones.
Posteriormente, en una segunda fase de recogida de propuestas, mediante la realización de seis talleres realizados en distintos municipios: Mayorga, Urueña, Portillo, Nava del Rey, Tudela de Duero y Pedrajas de San Esteban. En ellos se contrastaron los resultados del diagnóstico y se formularon propuestas concretas.
Por último, el proceso termina con una tercera fase de devolución de los resultados, con la elaboración de un diagnóstico final que ha sido presentado a la ciudadanía y a las entidades participantes.
En esta iniciativa han participado representantes de los Grupos de Acción Local, entidades que agrupan el tejido social y empresarial de las comarcas, así como miembros de las entidades desarrollo rural, Agentes de Impulso Rural, asociaciones locales, técnicos municipales y representantes de diversos ayuntamientos.
Entre las conclusiones del estudio destaca el preocupante dato de 4 de cada 5 municipios han perdido población en la última década, aunque en los últimos años se aprecia un ligero cambio de tendencia. La situación no es totalmente uniforme, pues se detecta que en los municipios con menos de 100 habitantes hay un especial retroceso, baja natalidad, envejecimiento y masculinización de la población, y por el contrario, una cierta tendencia al alza en los mayores de 2.000 habitantes.
A pesar de ello, la mayoría de la población rural valora la alta calidad de la vida en los pueblos, destacando que es más tranquila, segura, asequible, en contacto con la naturaleza y con mejores relaciones de proximidad. De hecho, 2 de cada 3 personas recomendarían vivir en municipios como el suyo.
A partir de las aportaciones ciudadanas, el informe plantea cinco líneas de actuación para elaborar un Plan de Acción. En primer lugar, el impulso del empleo y el emprendimiento, mediante la dinamización del tejido empresarial, la revalorización del sector agrícola y agroindustrial y la apuesta por las energías renovables y la economía circular.
En segundo lugar, mejorar el acceso a la vivienda, a través de la movilización de viviendas vacías, los incentivos para personas propietarias y promotoras y la ampliación y diversificación de la oferta.
En tercer lugar, el fortalecimiento de los servicios básicos y la conectividad, garantizando los servicios esenciales y reduciendo el aislamiento mediante la conectividad física y digital.
En cuarto lugar, la promoción de la calidad de vida y cohesión social, para lo que sugiere fomentar la conciliación familiar, la natalidad y el arraigo poblacional, la dinamización cultural, social y deportiva y mejorar la comunicación y valorización del medio rural.
Por último, en quinto lugar, se apuesta por la promoción del turismo sostenible, a partir de la valoración, diferenciación y dinamización de los recursos turísticos singulares y de la profesionalización, competitividad y gobernanza colaborativa del sector turístico.
Todas estas medidas servirán de base para la redacción de una Estrategia integral de Reto Demográfico, adaptada a la diversidad territorial de la provincia con el objetivo de frenar la despoblación, fijar población y generar nuevas oportunidades en el medio rural.
Además, la Diputación ha puesto en marcha este mes de mayo, un nuevo proceso participativo centrado en analizar la situación y las necesidades de las personas mayores de 45 años del ámbito rural, desde el punto de vista laboral, empresarial y de emprendimiento y obtener propuestas de medidas y acciones al respecto.
Este proyecto incluye encuestas, entrevistas a agentes clave y talleres participativos que comenzaron este lunes en Villalón de Campos, continúan esta tarde en Portillo, el 6 de mayo en Renedo de Esgueva y Tordesillas, y finalizan el 7 de mayo La Cistérniga.








