Entrevistamos a Jesús Francisco Gonzalo, director del IES Alejandría, quien explica el protocolo que llevará a cabo el centro, incluyendo el plan de digitalización para supuestos de confinamiento.

En medio del clima de incertidumbre que está suponiendo el retorno a las aulas, los centros educativos de Tordesillas se reafirman en el duro trabajo que han llevado a cabo, durante el verano, para adecuar sus instalaciones al protocolo de regreso a la actividad lectiva. En el caso del IES Alejandría, su director, Jesús Francisco Gonzalo, destaca la labor del equipo directivo a la hora de elaborar tres planes de acuerdo a las pautas de la Consejería de Educación: El Plan de inicio de curso, el de digitalización y el de contigencia.

“Nuestra prioridad es la prevención de contagios entre el alumnado y/o profesionales del centro educativo”, apunta Gonzalo, quien destaca que, como medidas, se ha instalado un felpudo desinfectante en la entrada, así como dispensadores de gel hidroalcohólico en la mayoría de dependencias. También se tomará la temperatura en el acceso al centro, y los sentidos de circulación en los pasillos y escaleras estarán marcados para evitar cruces. Paralelamente, el uso de mascarillas será obligatorio, salvo en circunstancias en las que lo autorice la Junta. También se separarán los pupitres de las aulas para garantizar la distancia de seguridad.

Uno de los aspectos que más preocupación ha generado es la media hora de recreo, ya que, durante este período, cuatrocientos alumnos saldrán para disfrutar de su descanso. “Pretendemos que esta salida se realice de forma escalonada y fluida, ningún estudiante se podrá quedar en las aulas y se establecerán tres zonas dependiendo del nivel educativo”, señala Gonzalo, quien insiste en concienciar a los alumnos de 4º de ESO o Bachillerato para que tomen medidas preventivas al poder salir del centro.

“También vamos a pedir a las familias que cada alumno acuda al centro con un pequeño dispensador de gel hidroalcohólico de uso individual, el cual podrán recargar en el centro”, apunta Gonzalo, quien pretende evitar las aglomeraciones en torno a los dispensadores.

Existirá además un protocolo específico en caso de que se detecten síntomas de Covid-19, mientras que los cuartos de baño estarán controlados y desinfectados en todo momento. También ocurrirá esto con las aulas, las cuales mantendrán ventilación constante. Por otro lado, se pretenden desdoblar las materias con un elevado número de alumnos, aunque “resultará difícil, ya que los recursos humanos asignados no son suficientes”. En cuanto a las rutas de transporte escolar, en las que algunos alumnos coinciden con los del IES Juana I de Castilla, se establecerán pautas de actuación comunes entre ambos centros, vigilando todas las precauciones sanitarias.

“Nunca podremos decir que se ha hecho lo suficiente, pero haremos todo lo que esté en nuestras manos, con los recursos con los que nos provee la administración educativa”, señala Gonzalo, quien apela a crear rutinas de prevención y concienciar al alumnado sobre el problema. “Es difícil hacer ver esto a jóvenes de 12 a 18 años, momento de sus vidas en los que priman las relaciones sociales, pero es de vital importancia”, señala.

Ante un inminente retorno a las aulas -el cual se espera para el 14 de septiembre- desde el centro lanzan un “mensaje de tranquilidad” a las familias, a las que les piden que eviten aglomeraciones al recoger a sus hijos e hijas a la salida del centro, y que sirvan ejemplo para sus hijos a la hora de acatar las medidas de prevención sanitaria. “Nuestro claustro se ha formado durante dos cursos en el uso de herramientas y plataformas de enseñanza online, y esta primavera ningún alumno se ha quedado sin atención educativa. Desde luego nunca vamos a estar preparados para un nuevo confinamiento, pero si tuvieramos esa desgracia, ese escenario no nos va a pillar con el paso cambiado”. “Si todos respetamos las directrices, saldremos adelante”, concluyen.