Rafael García Valea, portavoz de los socialistas, considera que el gobierno local “se ha encontrado con las arcas llenas y saneadas” y critica que algunas de sus propuestas “no hayan sido atendidas”, como los bonos al consumo.

¿Cómo califican desde su formación su labor de oposición en el Consistorio?

Hemos llevado una oposición expectante y de colaboración. Han sido dos años en los que, en el primer año, el actual equipo de gobierno solo tuvo que gestionar el día a día, ya que cuando entró a gobernar ya tenía el trabajo hecho en los asuntos primordiales como son la organización de fiestas, los eventos y servicios que se ofrecen desde el Ayuntamiento. Ya en el segundo año, con la llegada de la pandemia, nuestra oposición se ha centrado en colaborar con el equipo de gobierno en cuantos asuntos nos han dejado prestar nuestra ayuda.

¿Cuáles han sido sus principales propuestas en estos dos años de legislatura?

Principalmente nuestras propuestas han ido relacionadas con los efectos económicos que ha producido la pandemia en las familias y en los negocios de los vecinos de Tordesillas. Hicimos una propuesta para hacer una campaña en el comercio local a través de una serie de bonos de consumo, donde el Ayuntamiento asumiría una cantidad económica que repercutiría sobre los consumidores y comercios de Tordesillas. Esta propuesta no gustó al equipo de gobierno y la rechazaron alegando que era irrealizable. La sorpresa llegó cuando, tres meses después, apoyaron una campaña de la Diputación Provincial que era una copia de la que nosotros propusimos. También nos preocupa el funcionamiento y la operatividad del Centro de Salud, por lo que hemos realizado numerosas propuestas para mejorar su funcionamiento, pero han caído en el olvido.

¿Cuál es su opinión sobre las actuaciones del gobierno desde su entrada en el poder ?

Esta legislatura está marcada claramente por la pandemia y por el hecho de que se han encontrado las arcas llenas y saneadas, lo que les está permitiendo realizar obras y darles visibilidad en las calles y vías del municipio que están en un estado pésimo, lo que calificaría como un acierto. Entre los fallos evidentes destacaría la no apertura de la piscina el verano pasado, lo que privó a los vecinos de un servicio esencial. Las calles y zonas ajardinadas, a pesar de haber aumentado la partida presupuestaria, siguen estando sucias y mal acondicionadas.

¿Cómo valoran la gestión del gobierno municipal en relación a la pandemia?

No me gusta la pregunta, porque nos hemos propuesto no utilizar la pandemia para hacer política, pero sí que hay que reprochar al equipo de gobierno la utilización mediática de la pandemia, muchas veces poniéndose medallitas que no eran suyas y eso les ha supuesto quedar en evidencia, como en la comparecencia del Delegado territorial en las Cortes de Castilla y León, donde le afeó la conducta al propio alcalde.

¿En qué líneas piensan seguir trabajando desde su agrupación de cara al final de la legislatura?

No está siendo una legislatura fácil para la agrupación. De los cinco concejales ninguno tiene dedicación exclusiva y nuestros trabajos a turnos en ocasiones nos han impedido la asistencia a los plenos, por lo que la agrupación local tendrá que seguir un plan de cara a lo que queda de legislatura y de cara a las próximas elecciones. En cuanto a las necesidades prioritarias, enfocaremos nuestras políticas a rescatar a las personas, familias y negocios que debido a la pandemia han quedado en una situación económica crítica.