La localidad se sumergirá este sábado en su historia de la mano de Marta Rojo, quien representará a la reina Juana I. Hablamos con ella para que nos cuente de primera mano cuáles son sus sensaciones antes de su “gran cita”.

La joven Marta Rojo Flores será la encargada de representar a la Reina Juana este sábado, mientras que Carla Domínguez Ortega la acompañará en su viaje a Tordesillas en el papel de Catalina de Austria, hija de la soberana. Ambas escenificarán la llegada de la Reina Juana acompañada de su hija Catalina y su padre, Fernando el Católico. La monarca llegará una vez más custodiada por los Monteros de Espinosa, su guardia personal, y los monjes que transportan el cuerpo de su esposo Felipe el Hermoso, fallecido en Burgos, con fin de ser enterrado en Granada. Damas de compañía y personal de palacio completarán un sorprendente cortejo protegido por escoltas que alumbrarán su paso con antorchas. Esta llegada se convertiría en un hecho histórico, puesto que, desde ese momento, la reina fijaría su residencia en la localidad castellana hasta su muerte, en 1555. Desde Tordesillas al Día, a un día de la “gran cita” nos hemos entrevistado con Marta Rojo.

¿Qué significa para ti poder representar a la reina Juana en un acto tan emblemático en toda la provincia?

«Representar a doña Juana I, no solo implica el orgullo e ilusión individual por una oportunidad única en la vida. También significa poder representar a un pueblo como Tordesillas, un pueblo que quiere rememorar a una reina que cayó en el olvido pese a tener uno de los reinados más largos de España. Es un orgullo que la gente conozca esta localidad, ya que fue una villa muy importante para la historia no solamente de nuestro país, sino del mundo».

¿Cómo crees que va a ser la acogida tras un año sin poder celebrarse por la pandemia?

«El recibimiento de este año va a ser muy positivo, ya que en 2021 no hubo una reina en concreto y este año se espera con más ilusión. Además, la gente está recuperando esas ganas por volver a salir tras la pandemia. Creo que el turismo entre pueblos es muy importante y muchas veces no valoramos lo que tenemos al lado. Este día es especial y la representación es tan bonita que cada vez hay más adeptos que vienen desde fuera del pueblo».

¿Cómo vives estas últimas horas?

«Afronto esta representación con ilusión y ganas.  Es algo que he visto desde que era pequeña y tras 18 años de tradición, tenía ganas de poder ser Juana cuando llegara los 29. Es algo muy bonito y ojalá que esa ilusión no se pierda en las generaciones que vienen, porque es una celebración muy especial. Las anteriores Juanas me han dicho que te sientes como una reina de verdad».

¿Cómo ha sido esta última semana de preparativos?

«Durante esta semana hemos tenido muchos ensayos y hasta que no llegue el día 5, continuarán los nervios. También las ganas hacen que te marques unas expectativas y exigencias concretas. Las reinas anteriores han puesto el listón muy alto, por lo que afronto esta interpretación con mucha ilusión y compromiso».

¿Cómo de difícil es escenificar las sensaciones de Juana primera durante aquella época?

«Escenificar a Juana para una persona tan risueña como yo no va a ser nada fácil. Hay que meterse en el papel ya que Juana, cuando llega a Tordesillas, está acompañando el féretro de su marido. Es importante tener actitud de reina, con hombros hacia atrás y frente alta, pero en este caso combinado con una mirada triste ya que vas a enterrar a tu marido».