Rodrigo Casado, un ornitorrinco tordesillano

Llegó al Club de Rugby Arroyo esta misma temporada y ya ha debutado con el primer equipo y anotado su primer ensayo

Informa: Andrés Villagarcía

Rodrigo Casado Llanos (Tordesillas, 22/03/1988), por fin puede disfrutar del deporte que más le gusta. Esta temporada se ha unido al Rugby Arroyo, un club joven, con cinco años de vida, pero que ya cuenta con setenta fichas federadas y más de doscientos niños en su escuela. Sus compañeros ‘ornitorrincos’ le llaman ‘Poli’ y dicen de él que ha evolucionado mucho en poco tiempo además de dar otro punto de vista al vestuario.

¿Por qué empezaste a jugar a rugby?

Siempre me ha gustado. A los trece años probé dos meses en El Salvador porque estaba estudiando en Valladolid, pero era incompatible viviendo en Tordesillas. Lo dejé, y el año pasado viendo el partido Memorial por J. A. Hermosilla en Tordesillas, me presentaron a su hermano, Patricio Hermosilla, quien me animó para que probara en el Club de Rugby Arroyo. Les mandé un mensaje, me dijeron que me acercara a entrenar un día y hasta la fecha.

¿Nunca se te pasó por la cabeza intentar entrar en El Salvador o en el VRAC?

No, nunca. Patricio me dijo que me olvidase de ellos. Arroyo era un equipo amateur, que estaba empezando ya que lleva cinco años, y para empezar y aprender es el mejor sitio.

¿Cómo es el Club de Rugby Arroyo?

Es un club muy unido. La base son las categorías inferiores. Tenemos equipos sub-12, sub-14, sub-16, sub-18, el equipo femenino y en el senior es el primer año que hay dos equipos. Yo estoy en el B y somos 70 federados entre los dos equipos.

¿Por qué os llamáis los ornitorrincos?

Todos los equipos tienen nombres de animales. En uno de los primeros entrenamientos del club había un ejercicio en el que se decían nombres de aves para marcar jugada. En una ocasión dijeron ornitorrinco y se quedaron todos parados y de ahí viene el mote.

¿En qué competición jugáis?

En la Competición Liga Norte AON, que para los entendidos del fútbol es como si fuera la Tercera División. Hay equipos de Asturias, Cantabria y Castilla y León mezclados en tres grupos. Nosotros estamos en el grupo B aunque ya eliminados sin poder jugar el playoff. También hemos disputado la Copa Federación, pero nos eliminaron hace tres semanas.

¿En qué posición juegas y cuál es tu función dentro del campo?

Juego de pilier, en primera línea. Mi número siempre suele ser el 1 o el 3. Somos los jugadores más pesado del equipo, los que empujamos en las melés y levantamos al compañero en las touch. Gente de poco recorrido en el campo para percutir, correr poco, y cuando cogemos el balón chocar fuerte.

¿Cómo te consideras como jugador?

Malo (risas). Mis compañeros y entrenadores dicen que he avanzado mucho en los cuatro meses que llevo y me animan mucho. El nivel de progresión que tengo es máximo porque he empezado de cero, asique a poco que haga o entrene se nota.

Ya has debutado con el primer equipo, ¿cómo fue ese debut?

He jugado dos partidos con ellos, aunque el primero fue muy anecdótico porque jugué solo el último minuto pero me dio tiempo a entrar en una melé. En el segundo jugué 40 minutos frente al CRS de Santander, perdimos 19-62, pero conseguí anotar mi primer ensayo, que en mi posición es muy difícil conseguirlo.

¿Cómo viviste ese primer ensayo?

Muy futbolero (risas). Lo normal en el rugby no es gritar mucho, pero yo sí lo hice. Me encontré el balón, dije esto va para dentro y me tiré con todo.

¿Qué valores crees que aporta el rugby que no aporta otros deportes?

El compañerismo y el respeto que hay. Cuando se acaba el partido todos nos damos un aplauso y nos hacemos pasillo. Lo que vives dentro del rugby lo puedes llevar perfectamente a la vida misma. Cuando te enfrentas a un equipo no te enfrentas a un rival, te enfrentas a unos compañeros.

¿Es verdad el lema El fútbol es un deporte de caballeros jugado bestias y el rugby un deporte de bestias jugado por caballeros?

Sí, realmente es así. Compañeros míos aquí han jugado con la nariz rota, yo he jugado sangrando, cojeando y al final el pundonor que sacas en los partidos es totalmente distinto al del fútbol.

¿Has echado en falta que Tordesillas apostara un poco más por el rugby hace algunos años?

Yo siempre he jugado al fútbol, incluso José, el actual alcalde, me entrenó en fútbol 7. Dependes un poco del abanico de posibilidades que te den. Si hubiese habido un club o alguna escuela, no tendría que haberme ido a jugar a Valladolid con trece años.

¿Crees que ahora se está fomentando bien el rugby en Tordesillas?

Sí, con las escuelas de El Salvador se está trabajando muy bien. Hay poca pero hay cantera. Creo que en tema deportivo se están gestionando bien las cosas, aunque a lo mejor se da más a unos que a otros. Por ejemplo, no entiendo que en fútbol haya dos clubs porque creo que hacen daño a Tordesillas, pero es ir cambiándolo poco a poco y quizás dentro de unos años estemos hablando de un nuevo club de rugby en Tordesillas.

¿Cómo animarias a los niños que quieran iniciarse en el rugby?

Primero que no tengan miedo y segundo que se atrevan a probar un día a jugar una pachanga. Que empiecen a ver partidos de rugby y que prueben a practicarlo. Que no lo vean como un deporte violento. Lo bueno que tiene es que juegan delgados, gordos, pequeños, grandes, bajitos, altos, de todos tipos. A mí no me importaría quedar con ellos, darles una charla o traerles a Arroyo.

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