El CEIP Pedro I, con cerca de 580 alumnos, se prepara para iniciar un curso escolar atípico, donde hasta doce ‘grupos estables’, verán limitado su contacto con el alumnado de su clase.

Señalización por todos los lugares, rotondas improvisadas en los descansillos, mucho gel hidroalcóholico y cartelería con toda la normativa. Así es el nuevo aspecto con el que se presenta el CEIP Pedro I de cara al nuevo curso, en un año marcado por el Covid-19 y sus circunstancias. Por ello hablamos con el director del centro, Juan José Esteban, y con la representante del AMPA, Belinda Bay.

“Hemos desarrollado el protocolo establecido por la Junta de Castilla y León y general para los centros y adaptable a cada colegio. El principal escollo que nos hemos encontrado es cómo organizar el comedor. Ya anteriormente tuvimos que elaborar dos turnos para los cerca de 270 usuarios a los que prestamos este servicio. La actual situación, donde estamos obligados a que se mantenga la distancia de seguridad entre personas y las limitaciones de espacio existentes a tal fin, hace incompatible que este servicio pueda desarrollarse este curso, aunque estamos barajando las diferentes opciones viables”, apuntan.

Papeleras con pedal, gel hidroalcohólico o la señalización vertical y horizontal serán las principales herramientas para luchar contra el Covid-19 el próximo curso. También se ha puesto sobre la mesa realizar una nueva entrada en la zona del Parque de Federico Riera Marsa, con el objetivo de que las posibles aglomeraciones sean las mínimas. Además, y como novedad, se han habilitado dos salas de aislamiento en el caso de que alguno de los alumnos pueda presentar sintomatología compatible con el virus.

Desde la dirección del centro afirman haber “establecido los conocidos grupos estables para infantil y primero de primaria, y que solo tendrán contacto con los compañeros de su clase. En el caso de los aseos, cada grupo tendrá su urinario y lavabo, aunque, por espacio, serán hasta dos grupos los que compartirán el mismo baño”. Entre las principales medidas, destacan que se van a escalonar los horarios de las entradas y las salidas. Para los recreos también se ha establecido dos grupos en el caso de los grupos estables, y los de segundo a sexto de primaria solo permanecerán con los de su nivel. En total, serán 12 grupos estables (hasta 6 años) que no deberán usar mascarilla, mientras que los grupos no estables deberán permanecer en clase con la mascarilla y con la máxima distancia posible entre ellos.

Con todo esto, la premisa será evitar contagios, aunque por muchas medidas que se tomen puede ser imposible. “Intentaremos que esto no ocurra, aunque abogábamos por que el número de alumnos por clase se hubiera reducido”. Ahora se ha fijado en 22 en Infantil y Primaria (frente a los 25 de otros cursos) y 25 en Secundaria y Bachillerato (entre 30 y 35 otros años).

Otra de las medidas será evitar que los padres entren al centro a llevar a sus hijos (solo a los de infantil les estará permitida la entrada). De esta manera los profesores se colocarán a la hora marcada de entrada en la puerta que le toque a cada grupo, para acompañar a sus alumnos a clase. Será por tanto primordial que se respeten los horarios y el uso de la mascarilla.

También el centro estará provisto de personal de limpieza durante el horario lectivo. Además se van a habilitar nuevos barracones por parte del Ayuntamiento con el objetivo de que haya un mayor número de espacios al servicio del centro.