La alerta sanitaria frente al Covid-19 impedirá las celebraciones religiosas este año, al tiempo que la Junta Local de Cofradías trasmite su deseo para que el impacto del coronavirus sea “lo más limitado posible” para la sociedad y la economía

Horas después de que el arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, anunciase la suspensión de las procesiones de Semana Santa en la capital, las Juntas de Cofradías de Castilla y León han confirmado la suspensión de las celebraciones religiosas en toda la región. Las excepcionales circunstancias derivadas de la crisis sanitaria en la que se encuentra sumergido todo el país ante el avance del coronavirus Covid-19 obligan a prevenir los contagios evitando las procesiones y encuentros en toda la comunidad.

Según ha comunicado la Junta de Cofradías de Tordesillas, la decisión se ha tomado “atendiendo a las indicaciones realizadas por las autoridades sanitarias y eclesiásticas”, lamentando cancelar las actividades previstas entre el 3 y el 12 de abril en el municipio. “Deseamos que esta triste noticia no suponga una merma en la salud espiritual de todos nuestros cofrades y de los fieles cristianos que siguen las catequesis públicas realizadas en los distintos cortejos procesionales que organizan las Cofradías y Hermandades de la Semana Santa”, se ha señalado desde la Junta de cofradías.

“Elevamos nuestras oraciones al Señor para que esta pandemia tenga los efectos más limitados posibles en la salud de los ciudadanos, en nuestra sociedad y en nuestra economía”, han señalado, aprovechando la ocasión para agradecer “la excelente labor realizada por los profesionales de la salud” y recomendando a todos los cofrades el “cumplimiento estricto de las recomendaciones que emitan las autoridades”. El presidente de la Junta Local, Isaías García, ha apuntado que “hemos tomado la decisión más responsable, es duro para todos, pero debemos cuidar el bien más precioso que tenemos: nuestros cofrades”. “Por ellos y por su salud hemos tomado esta decisión. Esperemos que todo mejore pronto y que podamos pasar este tiempo de la mejor manera posible”, ha concluido.

Similares palabras ha querido trasmitir Blázquez durante la tarde de este viernes, cuando hizo un llamamiento a la “caridad activa” para no exponerse “al contagio ni ser cauce del contagio a otros”. “Las medidas que hemos de estar dispuestos a poner en práctica han de ayudarnos a no contraer la enfermedad y así no ser la causa de que otros cercanos a nosotros se contagien. Por ello estamos llamados a realizar esfuerzos y renuncias aunque resulten dolorosas”, resumió en representación del Arzobispado de Valladolid.