La villa rememora esta efeméride con la puesta en marcha de una exposición al aire libre junto a las Casas del Tratado bajo el título, “Tordesillas, 500 años atrás”, además de visitas turísticas teatralizadas y unas jornadas gastronómicas comuneras

En 1520 los comuneros se levantan en armas contra Carlos I y los privilegios de la nobleza. En Tordesillas buscan  el apoyo de la legitima reina Juana I, quien se encuentra encerrada. Aquí  se instalará  la  Santa  Junta  Comunera en  el  mes de septiembre  de  1520, y  durante  meses, el municipio se convierte en  el  epicentro de la revuelta hasta que los comuneros acaban perdiendo su cruzada el 23 de abril de 1521 en la batalla de Villalar ante las tropas de Carlos.

Este año se cumplen los 500  años  del  inicio  de  este  levantamiento, en el que Tordesillas tuvo un especial protagonismo, por todo ello, el Ayuntamiento de la localidad desde la Oficina de Turismo, ha organizado un programa para conmemorar dicha efeméride.  La pieza principal de la programación será una muestra expositiva al aire libre bajo el denominativo “Tordesillas, 500 años atrás”. Esta, estará ubicada junto a las Casas del Tratado en una explanada denominada “Palacio alto”, que está presidida por una escultura de la Reina Juana. La actual situación por el Covid-19 ha propiciado la elección de esta ubicación. Un espacio amplio y al aire libre, que permitirá a los visitantes poder visitar la exposición con todas las garantías. Para ello se colocarán unos soportes metálicos sobre los que colgarán unas lonas con la información relativa a estas efemérides. La muestra podrá visitarse desde el 15 de agosto y se contempla una reutilización de la exposición y conmemoración en el mes de abril de 2021,  coincidiendo  con la festividad  del  23  de abril,  Día  de la Comunidad.

El segundo de los actos previstos, es el desarrollo de unas visitas turísticas teatralizadas bajo el mismo nombre que el de la exposición, y que tendrán lugar los días 22 y 29 de agosto. Se llevarán a cabo dos pases, uno a las 12:00 horas y otro a las 13:00 horas. El desarrollo de la misma será en las  Casas del Tratado. La reserva de entradas podrá realizarse en la propia oficina de Turismo,  llamando al 983771067 y también mediante correo electrónico:  turismo@tordesillas.net. Los principales personajes del levantamiento contaran a los presentes,  sus diferentes interpretaciones del conflicto. Una ocasión única para poder disfrutar de la historia con todas las garantías de seguridad e higiene.

Con el objetivo de unir historia con gastronomía, y en colaboración con la Ruta de Vino de Rueda, llega a Tordesillas los “Menús históricos”. Esta iniciativa se celebrará durante varios fines de semana (15 y 16 – 22 y 23 – 29 y 30 de agosto) con la participación del: Parador de Turismo; Restaurante Los Toreros; Restaurante Don Pancho; Mesón Valderrey; Restaurante El Fogón de Santa Clara. Todos ellos cocinarán elaborados menús en base al recetario renacentista.  Tendrán como plato principal el gallo turresilano/asado/caldereta, que irá acompañado por unos entrantes y un postre seleccionados por cada establecimiento. Las gastronomía comunera también se podrá experimentar en otros municipios como: Matapozuleos , Medina del Campo , Olmedo ,Mojados y Valdestillas.

Desde el Ayuntamiento de Tordesillas, su alcalde, Miguel Ángel Oliveira, ha manifestado como “este programa, que une historia con gastronomía, tiene como objetivo la puesta en valor y difusión del legado histórico        y del patrimonio cultural de Tordesillas, buscando como no, atraer a turistas que ayuden a potenciar la económica y el empleo de la localidad. Con ello conseguimos divulgar y promocionar el   municipio   gracias a la creación de nuevas propuestas proyectando una imagen de destino diverso, seguro y de calidad”.

Levantamiento comunero

El rey Carlos I de España partió de España en mayo de 1520 hacia los Países Bajos españoles para ser coronado emperador en Aquisgrán. Se marchó rodeado de su corte de extranjeros y en una misión que resultaba ajena a sus súbditos españoles.

Durante su estancia en España, Carlos I había originado un estado de resentimiento en el pueblo debido a varios factores: la pobre impresión causada por el rey, el nombramiento de extranjeros en cargos de responsabilidad, el envío de dinero fuera del reino para apoyar su nombramiento imperial o el desprecio de su consejero, el Sr. Chièvre, hacia los españoles.

La crisis culminó con la marcha del rey y con el nombramiento de un regente extranjero, Adriano de Utrecht, para gobernar Castilla durante la ausencia real. Las ciudades y la pequeña nobleza se rebelaron contra un gobierno al que consideraban contrario a sus intereses y que amenazaba con sacrificar Castilla a una política imperial en centro- europea.

El levantamiento de los comuneros se inicia en Toledo. En el mes de junio de 1520 las revueltas se difundieron por gran parte de Castilla la Vieja, expulsando a los oficiales reales y a los recaudadores de impuestos, sustituyendo los Ayuntamientos por Comunidades. Siguen las ciudades de Cuenca, Burgos, Salamanca, Guadalajara, Segovia, Valladolid, Zamora o Toro. Pedían que fuese un castellano el que dirigiese el reino cuando el monarca estuviera ausente, que los puestos de responsabilidad fueran ocupados por los nacidos en Castilla y que los intereses del pueblo estuviesen por encima de los del Rey.

Mientras, en Tordesillas, se encuentra encerrada Juana I, legítima reina pero declarada incapacitada, por lo que la regencia había recaído en Carlos, que con sus miras en su nombramiento como emperador, se había proclamado ya Rey de Castilla.

El destrozo y quema de Medina del Campo por las tropas realistas en agosto de 1520 hizo que aumentase el número de núcleos urbanos sublevados, pareciendo que la causa de las Comunidades podía vencer.

El 24 de agosto, Tordesillas se alzó en armas, como otro nuevo foco de sublevación. Cinco días después, el 29 de agosto, llega Juan Padilla para entrevistarse con la reina.

En julio de 1520 se formaba en Ávila la Santa Junta Comunera, que hizo de órgano dirigente y portavoz de los sublevados. Se instalan en Tordesillas en el mes de septiembre. Los comuneros son recibidos en varias ocasiones por la reina e incluso se organiza un gran desfile de tropas en su honor.

La reina escuchó sus reclamaciones, les apoyó, pero no firmó los decretos que éstos pedían y que hubieran servido para destituir a Carlos como rey de Castilla. En la noche del 5 al 6 de diciembre, las tropas de Carlos toman Tordesillas, los comuneros deberán huir. Comenzaba el inicio de su derrota que concluirá en la batalla de Villalar el 23 de abril de 1521.