Después de una década en un almacén municipal, la pieza, que tuvo en su día un coste de 47.850 euros, ha sido instalada en la rotonda que une la Avenida de Zamora y la Carretera de La Coruña, donde servirá para «seguir fomentando el turismo». 

Tordesillas cuenta, desde este viernes, con una nueva escultura de referencia en uno de sus principales accesos. Se trata de la célebre ‘Bola del Mundo’, una pieza de propiedad municipal que ha protagonizado durante la última década cierta polémica al convertirse en objeto de un proceso judicial en el que se vieron envueltos los dos anteriores gobiernos municipales. Tras permanecer diez años almacenada por el Consistorio, el Ayuntamiento de Tordesillas ha decidido zanjar definitivamente cualquier problemática pasada con la instalación de la misma en la rotonda que une la Avenida de Zamora y la Carretera de La Coruña, con el objetivo de darle uso y poner de relieve un episodio tan importante como es la firma del Tratado de Tordesillas, al que la obra hace referencia.

“Esta obra, creación de un artesano local, se tenía que haber colocado en 2011, pero por distintos problemas de contratación que derivaron en un procedimiento judicial, ha permanecido almacenada hasta hoy. La Justicia entendió que el Ayuntamiento cometió un error administrativo y obligó a este a pagar al autor la pieza”, explica el alcalde de Tordesillas, Miguel Ángel Oliveira. “Una vez pasado todo este proceso, creo que había llegado el momento de darle uso y pasar página, hay que dejar atrás este tipo de cuestiones si queremos dedicarnos a mirar hacia adelante, a nuevos proyectos e iniciativas. Es importante haber resuelto un problema que llevaba años enquistado en el municipio”, ha señalado el primer edil.

Las labores de colocación de la pieza, de seis metros de diámetro y compuesta por anillos horizontales y chapas de acero, comenzaron este mes de junio. Para este proceso, según han informado fuentes municipales, «ha sido preciso realizar una losa de hormigón circular de cinco metros de diámetro y de un metro de profundidad, con una estructura de anclajes en su interior para su fijación y orientación, todo ello debidamente calculado para garantizar su correcta instalación».

Tal y como ha señalado Oliveira, “decidir su ubicación no ha sido tarea fácil. Sin embargo, por las características de la rotonda y las dimensiones de la obra, hemos entendido que era el lugar ideal para su colocación”. Con respecto a los dos árboles que había en dicha rotonda junto a un punto de luz, desde el Consistorio se ha informado que «su tala ya estaba prevista debido al gran volumen de sus copas, las cuales se estaban torciendo hacia el exterior de la misma. De hecho, en un principio eran tres pinos los que había plantados y hace unos años ya se taló uno de ellos».

La obra, según ha señalado el Ayuntamiento, «está en buen estado y ha sido revisada por su autor previamente a su colocación, y dado su gran volumen se ha decidido su colocación en un punto más visible y seguro para la circulación vial». Estas tareas de instalación han tenido un coste de 8.000 euros, mediante los cuales se permitirá sacar partido a una obra que, en su día, creada de la mano de un artista local, tuvo un coste de 47.850,20 euros.

Desde el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Tordesillas se ha anunciado, además, que «se va a proceder al encargo de un nuevo proyecto para modificar la rotonda de la Chana. Para ello se contará con un arquitecto experto en diseño urbano y circulación vial. La intención es encontrar también una solución definitiva a este punto del municipio con una nueva rotonda que facilite la circulación y el tránsito de vehículos».