El alcalde del municipio Miguel Ángel  Oliveira subió al estrado junto a diferentes ediles de la provincia que cumplen su primera legislatura, en un evento donde su presidente Conrado Iscar, reivindicó el valor de los pueblos y sus gentes para hacer frente a la pandemia.

El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, señaló que la sociedad “no ha salido mejor de como entró” en la pandemia en marzo de 2020,. “como algunos pronosticaban”, porque ha perdido a 1.294 vallisoletanos que han fallecido a causa del COVID. Así lo aseguró durante la celebración del Día de la Provincia, que se celebra 724 días después de la última ocasión, en noviembre de 2019, y que cambia el habitual escenario del Teatro Zorrilla por el Centro Cultural Miguel Delibes precisamente por criterios de aforo para prevenir ante la sexta ola. Tordesillas ha estado representado por su alcalde, Miguel Ángel Oliveira además de por los concejales Jesús Carro, Javier González y José Luis Rojo.

En una gala a la que no asistieron los alcaldes socialistas por lo que han calificado de “crispación originada” por el propio Íscar, el presidente destacó los “cambios que la pandemia ha provocado y que hacen ver la vida de otra manera”. Ello no restó que los presentes, que pudieron subir al escenario, recibieran un homenaje en forma de caluroso aplauso por parte de los asistentes.

En este sentido, alabó el trabajo de los alcaldes y alcaldesas de la provincia de Valladolid, que “saben quiénes se han ido en nuestros pueblos”. “Conocemos a sus maridos, a sus mujeres, a sus padres y madres, a sus hermanos, a sus amigos… porque en ocasiones eran nuestros amigos o nuestros familiares. Todos echamos en falta a alguien que se nos ha ido sin que hayamos podido ir a despedirlo. Sin poder dar un abrazo de aliento y ánimo a sus seres más queridos. Se nos han ido y hemos tenido que llorar en soledad su ausencia”, comentó Íscar, quien habló de una “herida tan profunda que va a tardar mucho tiempo en cicatrizar”.

Sin embargo, y por esas “contradicciones que siempre tiene la vida”, no ser mejores como sociedad no quiere decir que no se haya estado a la altura de las circunstancias, que no se haya dado lo mejor de nosotros mismos. En este punto citó a los sanitarios, los agricultores y ganaderos; los trabajadores de los supermercados; las cuidadoras de la ayuda a domicilio; los transportistas; los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado; los trabajadores de los medios de comunicación; los servicios de limpieza y de recogida de basuras; los bomberos, etc.

Y junto a todos ellos, “casi siempre siendo los primeros en ponerse al frente”, reiteró en las alabanzas a los alcaldes de los municipios de España, “sin distinción de siglas ni del tamaño de los ayuntamientos”. “Un trabajo encomiable, en el que vivisteis primero la angustia por conseguir EPIs; por desinfectar vuestras calles y vuestros espacios públicos; por garantizar la atención y todos los servicios a vuestros vecinos en situaciones de extrema complejidad”, recordó. También abundó en los ejemplos de aquellos pueblos que tuvieron que volver a sufrir confinamientos temporales.

Al tiempo, les trasladó que han sido los primeros en “exprimir todos vuestros recursos para reactivar la actividad en vuestros municipios” y en poner “lo disponible para evitar el desastre económico y social de vuestros pueblos al tiempo que ibais adaptando la vida de vuestros vecinos a las diferentes situaciones normativas que se presentaban día a día”. Todo ello en un camino recorrido juntos, con el apoyo permanente de la Diputación de Valladolid, lo que “no ha evitado que a veces lo hayamos recorrido a trompicones”. “Habéis sido los auténticos héroes anónimos de la lucha contra la pandemia en el mundo rural de nuestra provincia”, espetó.

Conrado Íscar insistió en que si nadie “estaba preparado para hacer frente a un desafío” como el actual, “para aquellos que os habéis estrenado al frente de una corporación ha sido un máster acelerado de vocación y de servicio público que todos y todas habéis superado con nota”. A todos ellos les dio las gracias, al igual que a los trabajadores de la institución provincial y a los grupos políticos, “sin distinción de color político”, algo que reiteró en varias ocasiones, pues a través de ese consenso salieron adelante, por ejemplo, el Plan de Choque y el Plan V de la Diputación de Valladolid, única institución del entorno más cercano que logró unir a todas las fuerzas políticas en el empeño de paliar los graves efectos económicos y sociales que acompañaron desde el primer momento a la pandemia.

En resumen, les transmitió que los alcaldes “son lo mejor de la política, la del servicio directo a las personas, la de afrontar los problemas reales huyendo de confrontaciones estériles”. “Estoy seguro de que no hay otra provincia como esta, porque vosotras y vosotros hacéis de Valladolid una provincia única”, sentenció.

Futuro

Íscar habló de “ganar el futuro”, en el que de nuevo el empleo y el desarrollo económico “vuelven a ser esenciales, ahora con una nueva perspectiva marcada por la sostenibilidad y la digitalización”. “Un futuro en el que debemos adaptar nuestros servicios sociales a las nuevas realidades que nos toca vivir, atendiendo a nuevos perfiles de personas vulnerables o fijando nuevas formas y nuevos criterios de atención a nuestros mayores, especialmente en los entornos residenciales”, opinó.

El presidente de la Diputación habló de modernizar la forma de trabajar de la Diputación de Valladolid y “de las diputaciones en general”, de los nuevos servicios, como el de asesoramiento urbanístico o la nueva asesoría jurídica, líneas de ayudas para revitalizar la creación de empleo… Pero es “imprescindible”, como sucede con el Presupuesto de la institución, aprobado ayer, que ello se oriente a “quienes más los necesitan y pensada y diseñada para mejorar la calidad de vida de las personas”.

Dudas y deuda

También incidió en que para ganar ese futuro existen dudas, porque se arrastra alguna deuda”. Dudas vinculadas a la digitalización de nuestro mundo rural, por ejemplo, a los que ayudarán los fondos europeos, “cuya distribución también ofrece dudas muy importantes” y confió en que “todo esto que queda tan bonito sobre el papel tiene que hacerse luego realidad y llegar a todos los rincones”. En ese sentido, reivindicó que las administraciones locales, “las más cercanas a los ciudadanos, las más ágiles y eficaces en la gestión, tengan acceso a esos fondos”.

“No para hacer un nuevo Plan E. Lo he repetido ya en alguna otra ocasión. No queremos cambiar los bordillos de las calles. Queremos participar en la transformación del modelo productivo de nuestro país y estamos capacitados para ello. Lo venimos demostrando desde hace años”, incidió.

Y junto a las dudas, se quejó de la deuda, la que “nunca terminan de pagarnos y crece año a año”. Por ello, consideró necesario un nuevo sistema de financiación autonómica, pero remarcó que van seis desde la implantación del mapa autonómico mientras ayuntamientos y diputaciones “esperan aún a que llegue el primero” con criterio local.

“Es imprescindible avanzar en esta materia que permita mejorar y garantizar marcos estables de financiación y gestión económica de los ayuntamientos y diputaciones, y que incluya también otras cuestiones como reformar las limitaciones existentes al destino del superávit local o las rigideces de la regla de gasto, temporalmente suspendida”, expuso.

Por último, anunció que el equipo de Gobierno pretende cambiar la fecha y el escenario de la celebración del Día de la Provincia a partir del próximo año 2022, para que tenga lugar en primavera, con el fin de disfrutar de una celebración al aire libre y abrir una parte festiva “a las mujeres y los hombres que viven en nuestros pueblos”.