Pese a la cancelación, por segundo año consecutivo, de la Marcha Solidaria, de nuevo el Puente Medieval ha sido iluminado de azul, mientras que el Ayuntamiento ha realizado una campaña de cartelería a la que se han adherido los distintos comercios del municipio

Con la llegada del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, Tordesillas ha vuelto a dar ejemplo de su solidaridad y nivel de concienciación con este colectivo. Pese a que, por segundo año consecutivo, la pandemia ha impedido la celebración de la Marcha Solidaria organizada por el Consistorio y Autismo Valladolid, de nuevo el Puente Medieval ha sido uno de los 95 puntos de toda Castilla y León que han vuelto a iluminarse de azul, de manera simbólica, en señal de compromiso por las personas con autismo. Asimismo, el Ayuntamiento de Tordesillas ha organizado una campaña de cartelería a la que se han adherido decenas de establecimientos comerciales de la localidad, que han colocado un cartel en su escaparate para sumarse a este movimiento con el lema ‘Tordesillas, por el autismo’.

El lema del movimiento asociativo del autismo -representado en Tordesillas por Autismo Valladolid- ha sido ‘Puedo aprender, puedo trabajar’. Ya desde la asociación manifestaban estos días que la cancelación de la marcha “es algo que nos duele mucho porque es el modo de involucrar al pueblo”, aunque desde la entidad señalaban que, pese a todo, “el municipio se ha volcado una vez más con nosotros”, apuntando a que la próxima apertura del nuevo Centro Asistencial servirá para seguir fomentando esta labor de concienciación sobre el colectivo.

Como cada 2 de abril, se conmemora una jornada que sirve para poner de relieve la importancia de las medidas que garanticen el acceso a “una educación y un empleo de calidad en igualdad de oportunidades”, teniendo en cuenta que el colectivo tiene unas necesidades específicas con mayor riesgo de sufrir acoso escolar y desempleo. Según apuntan desde la federación, “la pandemia ha aumentado la vulnerabilidad de las personas con autismo y sus familias”, y piden a la sociedad “hacer un gesto” para seguir dando pasos en pos de mejorar la calidad de vida de estas personas.

Como datos, señalan que “las dificultades comienzan en la etapa escolar, porque el sistema educativo no se adapta a sus necesidades específicas ni incorpora sus fortalezas”. “En Castilla y León, las cifras oficiales informan de 1.243 alumnos/as con autismo en el curso 2019-2020 en todas las modalidades educativas, que supone el 15% del alumnado con necesidades educativas especiales”, informan, incidiendo en que este alumnado “tiene un riesgo mayor de ser víctima de acoso escolar (un 46,3%) y se han detectado índices altos de abandono escolar al finalizar la Educación Secundaria, en comparación con los índices de continuidad del resto del alumnado escolarizado en educación no universitaria”. Por ello, reivindican el derecho a una educación que se adecúe “a sus capacidades, prioridades y necesidades”.

Asimismo, señalan que las personas con TEA “conforman el colectivo de la discapacidad con la tasa más alta de desempleo (entre un 76 y un 90%, según datos de Autismo Europa)”, las cuales han sufrido mayor vulnerabilidad con la llegada de la pandemia por su impacto en la salud mental, el bienestar emocional y la posibilidad de mantener sus puestos de trabajo”.