Mónica Redondo y Elsa Vergara han reencarnado el papel de la reina y su hija Catalina, para escenificar su llegada y cautiverio durante cuarenta y seis años en la villa

1509. Acompañada de su padre, Fernando el Católico, y custodiada por los Monteros de Espinosa, su guardia personal, además de su hija Catalina, llegó a Tordesillas Juana I de Castilla. Junto a ella, sus damas de compañía, el personal de palacio y los restos mortales de su esposo, Felipe el Hermoso, custodiado por los monjes que alumbran su paso con antorchas. Desde entonces, comenzará un calvario de 46 años fruto permanecerá encerrada en Tordesillas por su padre Fernando El Católico. Ante más de 5.000 visitantes, la localidad se ha retrotraído 511 años en la historia para rememorar este hito histórico.

A las 20:00 horas, la joven Mónica Redondo – que este año rencarnaba la figura de Juana I -cruzaba la Puerta de la Villa, junto al Torre de Sila, bajo la protección de sus Monteros de Espinosa y bajo la tutela de su hija Catalina, esta edición representada en la figura de la pequeña Elsa Vergara. Junto a ellas, Fernando el Católico y los numerosos monjes que custodian el féretro de Felipe El Hermoso con antorchas.

Por orden de Hernando de Tovar, capital de los Monteros, el séquito con la reina continuó su camino, donde varios actores representaron el revuelo del vecindario, de una villa que por aquel entonces no sobrepasaba los 600 habitantes dentro de sus murallas.

La  Plaza Mayor de la localidad fue el escenario perfecto para una de estas representaciones, donde se escenificó como Juana I duda de las intenciones de su padre y ordena que quiere volver a Burgos. Fernando el Católico trata por tanto de convencer a su hija de que se quede en Tordesillas como finalmente accede. Tras este acto,  el séquito hizo su última parada en el Palacio Real, lugar donde la reúna recuerdas sus vivencias más dolorosas. En la escenificación se representa la vida y la muerte de Felipe.

Reina de altos vuelos

Auxiliar de vuelo y a vueltas entre Madrid y Tordesillas, Mónica Redondo Reguera, vecina de la localidad de 29 años, ha sido la encargada de reencarnar el papel de la reina Juana I de Castilla. En esta edición, hasta cinco jóvenes pujaron  para representar a la reina Juana, donde además de cumplir con la edad establecida, han tenido que pasar una entrevista personal y un trabajo escrito, que este año ha versado sobre el viaje de Burgos a Tordesillas. Mónica cumple como ella misma señala un “un sueño, que es representar a la reina Juana I.

XVI Ediciones

Desde el año 2005, el Centro de Iniciativas Turísticas de Tordesillas celebra y recupera la memoria de uno de los personajes más interesantes de nuestra historia. Juana I de Castilla, una mujer  “maltratada y olvidada”, hija de reyes y madre de seis reyes. Convertida en una sombra por su marido, Felipe el Hermoso, aislada por su padre e ignorada por su hijo, Carlos V, la Reina Juana permaneció en el olvido durante siglos. En la actualidad, Juana I se ha convertido en uno de los personajes más importantes de nuestra historia y en protagonista de una parte muy importante en la memoria histórica de Tordesillas. El evento ha conseguido colocar aún más si cabe a Tordesillas como punta de lanza para promocionar su cultura y gastronomía, en un acto que congrega a miles de visitantes cada año.

Fotografías: Diego Rayaces ( Propiedad Tordesillas al Día)